Empleo para víctimas de violencia de género, Escuela Ana Bella
La Escuela Ana Bella apoya el empleo de victimas de violencia de género.
La Escuela Ana Bella es una iniciativa que facilita el acceso a formación y promueve oportunidades laborales a mujeres supervivientes de violencia de género. Incluye formación profesional en técnicas de venta y acceso a oportunidades laborales, así como un servicio de orientación y asistencia individualizado. Está dirigido fundamentalmente a mujeres que han sufrido violencia de género en España. 
Han colaborado seis entidades para lanzar y realizar el proyecto: Danone, Momentum Task Force, Bonduelle, Campofrío, Panaria y la Fundación Ana Bella, que actúa como coordinador entre todas ellas. Además, la iniciativa tiene potencial y es económicamente viable, pues genera negocio suficiente como para justificar su existencia. Cuenta con una inversión anual de 150.000€.
En su impacto social, La Escuela Ana Bella ha brindado una oportunidad laboral a más de 900 mujeres. Con ella, se facilita el acceso a medios/recursos para poder satisfacer necesidades primarias a partir de la consecución empleo, lo que permite, que la victima gane mayor independencia económica.
Iniciativa con potencial y genera negocio suficiente como para justificar su existencia.
Inversión anual de 150.000€.
A más de 900 mujeres se les ha brindado una oportunidad laboral.
Ámbito nacional (España).
A más de 900 mujeres se les ha brindado una oportunidad laboral.
Se facilita el acceso a medios/recursos para poder satisfacer necesidades primarias a partir de la consecución empleo.
Los proyectos de colaboración deben conllevar un impacto social, entendiendo esto como la generación de una mejora o beneficio significativo para la sociedad. Ante la complejidad para cuantificar esta dimensión, en el estudio del que forma parte este caso práctico se han definido los siguientes criterios de evaluación:
– Transformación de situaciones sociales primarias o secundarias. El proyecto debe actuar para transformar la realidad social de personas con una determinada necesidad, ya sea primaria (sanidad, alimentación, etc.) o secundaria (movilidad, tecnología, etc.), ofreciendo soluciones, en la medida de lo posible, permanentes. Además, es necesario analizar si el proyecto satisface dichas necesidades de manera directa o si, por el contrario, facilita el acceso a otros recursos y medios para poder satisfacerlas. Por ejemplo, una iniciativa que fomenta la consecución de empleo de un colectivo vulnerable satisface una necesidad primaria de manera indirecta, porque facilita un trabajo que a su vez cubre otras necesidades primarias como la vivienda o la alimentación. Por otro lado, un proyecto que ofrece descuentos para adquirir un vehículo a personas con alguna necesidad estaría satisfaciendo una necesidad secundaria.
– Personas afectadas y escalabilidad. Todo proyecto social irá dirigido a mejorar la situación del colectivo objetivo. No obstante, el grado de mejora y, por tanto, de impacto social conseguido, vendrá definido por el número de personas beneficiadas, así como por la escalabilidad del proyecto. Nos referimos a escalabilidad como la capacidad que tiene cada uno de los proyectos para mejorar y crecer sin perder la calidad del servicio que ofrece de manera sostenible.

Grado de colaboración según la relación entre el coordinador y el número de entidades involucradas.
Coordinador (Fundación Ana Bella) + colaboradores.