
El 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, es una oportunidad para visibilizar el liderazgo femenino y reflexionar sobre el papel que las empresas pueden desempeñar para avanzar hacia entornos más igualitarios, diversos y competitivos.
En Fundación SERES queremos poner voz a mujeres que, desde posiciones de responsabilidad en las compañías, están impulsando cambios reales en sus organizaciones y demostrando que la igualdad es también un factor clave de competitividad y sostenibilidad empresarial.
En esta entrevista, Alba Linares, Sustainability & ESG Officer de Damm, comparte algunas de las iniciativas que la compañía está impulsando para promover la igualdad de oportunidades, así como los aprendizajes de su trayectoria profesional en un ámbito, el de la sostenibilidad, cada vez más estratégico para el futuro de las empresas. Una conversación sobre liderazgo, resiliencia y el valor de construir organizaciones más inclusivas y preparadas para los retos del futuro.
¿Qué acción concreta está impulsando tu compañía para avanzar en igualdad de género y qué impacto está teniendo?
La igualdad de género forma parte estructural de nuestra gestión y de nuestra cultura corporativa. Trabajamos para garantizar la igualdad de oportunidades, la conciliación y el bienestar de nuestras personas, compromiso que en 2024 reforzamos con la renovación del certificado de Empresa Familiarmente Responsable.
Impulsamos medidas como la flexibilidad horaria, políticas de apoyo a las familias, estabilidad y calidad en el desarrollo profesional y formación en igualdad, diversidad, inclusión y prevención de conductas poco inclusivas. Promovemos el liderazgo femenino a través de programas como LeadHerShip, que fortalece competencias clave y promueve espacios donde se abordan retos comunes. Además, con motivo del Día Internacional de la Mujer, organizamos talleres de desarrollo personal y profesional.
El resultado de todo ello es un equipo más comprometido, entornos más inclusivos y una organización más sólida y preparada para afrontar los retos futuros con responsabilidad y sostenibilidad.
¿Qué aprendizaje de tu trayectoria te gustaría trasladar a las mujeres que aspiran a liderar hoy?
Si tuviera que compartir un aprendizaje clave, sería la resiliencia. En sostenibilidad, diría que es un concepto vital para integrar en nuestro día a día. Por otro lado, la constancia y esa labor de “lluvia fina”. Cuando trabajas con rigor, compromiso y coherencia, los resultados van llegando, aunque a veces sea más difícil visualizarlo, porque además en sostenibilidad no podemos dejar de tener presente, que trabajamos a largo plazo.
Trabajar en este ámbito es entrar en uno de los espacios más transformadores del mundo corporativo. La sostenibilidad no es un área periférica, es donde se decide cómo se genera valor y cómo impacta en la sociedad cada compañía. Liderar en esta materia es un privilegio que exige una visión sistémica, un liderazgo transformador que eleve a las personas y que también nos permita, como profesionales, impulsar el talento femenino y de las nuevas generaciones en este ámbito.
Esa combinación de resiliencia, propósito y alianzas marca la diferencia.
¿Cómo se relaciona la igualdad con la competitividad y la sostenibilidad del negocio?
La igualdad es un factor clave que potencia tanto la competitividad como la sostenibilidad del negocio a largo plazo, ya que amplía el talento disponible, facilita la toma de decisiones y fortalece la cultura corporativa. Las organizaciones más diversas y equitativas están mejor preparadas para innovar, gestionar riesgos y adaptarse a entornos cambiantes.
La sostenibilidad contribuye a esa visión a largo plazo, ayudando a las compañías a generar valor de forma responsable y a integrar una perspectiva más amplia en su estrategia. En este ámbito, la colaboración prima sobre la competencia, y esa cultura colaborativa, inclusiva y diversa refuerza la solidez del negocio y su impacto.